viernes, 13 de abril de 2012

lo que hay que tragar





Uno de los seminarios más interesantes del curso de la AEPap (Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria) de febrero pasado fue el impartido por el Dr. Nicolás Olea del que ya he hablado alguna vez en este blog. En sus artículos y ponencias, muy bien fundamentados, no sólo habla de cosas que asustan sino que lo hace de un modo ameno y divertido.

Un ejemplo son estos minutos de conferencia del curso. Habló de contaminantes alimentarios, y en este caso de un estudio sobre alimentación en niños franceses.



Un resumen práctico de la conferencia a la hora de hacer la compra para nuestros niños podría ser el siguiente:

  • Evitar en todo lo posible los alimentos industriales envasados en plásticos y en general, el contaco de plásticos con todo lo que vayamos a ingerir (por ejemplo, evitar el agua embotellada en plástico). Son una fuente importante de contaminantes con efectos hormonales.
  • Plásticos con bisfenoles o BPA, BPF, BPAF. El año pasado se prohibió su uso en la fabricación de biberones y tetinas de chupetes. Tienen efecto estrogénico, diabetogénico y antitiroideo. Se encuentran en muchos plásticos, recubrimiento interior de latas de conserva,...
  • Ftalatos. Se encuentran como ablandadores del plástico en chupetes y mordedores, PVC .... Estos no están prohibidos y tienen efecto estrogénico. Buscar en el dibujo de la composición los números 3 y 7 enmarcados en un triángulo (ver el dibujo). También podemos encontrarlos en el papel y cartón reciclado para envasar alimentos como el cartón de la pizza, en cosméticos (fijarnos en las siglas BBP, DBP y DEHP).

  • Parabenes. En cosmética
  • Perfluorados, más conocidos como PFOS y  PFOA que se encuentran en el revestimiento de algunas sartenes como antiadherente. Mejor usar sartenes de hierro o acero de toda la vida.
  • Benzofenonas, canfenos y cianamatos: en filtros UV empleados en cosmética.


No se puede evitar todo lo peligroso para la salud (para más información ver este artículo publicado sobre un estudio reciente en Barcelona) pero la exposición a los anteriores compuestos, a largo plazo, se ha relacionado con cosas tan serias como: infertilidad en varones, cáncer de mama en mujeres, pubertad precoz en niñas, disfunciones tiroideas, diabetes, etc, etc...

Pero sí hay que intentar evitar, en la medida de nuestras posibilidades y de lo que conozcamos, substancias que, aunque legales, son nocivas para la salud de nuestros hijos.

Ayer mismo, el FMI (Fondo Monetario Internacional) informaba del "riesgo (para la economía) de que la gente viva más de lo esperado" (sí, tal cual, y se ¡quedaron tan anchos!, la noticia completa aquí). Aunque sólo sea por llevarles la contraria, no pongamos en riesgo el futuro de nuestros niños.




1 comentario:

Carmen dijo...

qué bien leerte de nuevo!
siempre tan interesante.