jueves, 18 de octubre de 2012

dudas en el primer año, hoy papillas de frutas



 

 
La introducción de los alimentos es una de las dudas más frecuentes en la consulta durante el primer año de los niños.
 
Sobre las frutas y en pocas palabras:
 
  • ¿Cuándo empezar?: en general a los 6 meses. Hasta esta edad lo ideal es sólo leche materna o, en su defecto, fórmula de inicio.
  • ¿Qué frutas?: en general cualquiera. Evitar las fresas y el melocotón no pelado (esto lo pone en todos los libros pero seamos serios: ¿algún niño de esta edad se come los melocotones sin pelar?) hasta pasado el año. Usar frutas de temporada (aquí tenéis el calendario de frutas de temporada de la OCU -Organización de Consumidores y usuarios- para consultar las fechas) pues están en su punto y son más baratas. Aquí y aquí tenéis recetas de papillas de frutas de lo más variado (páginas buscadas y encontradas usando el buscador pediátrico Pediaclic que os recomiendo para cualquier duda).
  • ¿A qué hora del día?: a cualquiera, lo de la merienda no es un dogma.
  • ¿Cantidad?: depende del niño, de las ganas de comer del niño cada día y del tamaño de las frutas. No forzar. Un ejemplo (pero es sólo eso, un ejemplo) podría ser: zumo de media naranja, medio plátano, 1/4 de pera y 1/4 de manzana.
 
Y sobre este tema, la alimentación el primer año, os copio una cita del libro "Padre, el último mono" (Ed. Planeta) de Berto Romero, Oriol Jara, Roger Rubio y Rafel Barceló que también os recomiendo esta vez para reírse un rato:
 
"Y lo de la comida del bebé es efectivamente, un cachondeo. Cada pediatra le dirá una cosa diferente, le sugerirá, que añada tal o cual alimento en la dieta de su bebé, le prohibirá unos y le permitirá otros. No coincidirá en nada con el pediatra de sus amigos, y mucho menos con la opinión de su madre y/o suegra. Me fascina cómo en este tema no sólo no hay una línea clara de actuación, sino que parece que cada pediatra ha sido formado en una cultura (o universo) diferente".

    "Mi consejo es que durante el primer año no le dé alimentos que por lógica usted ya no debería comer. Los alimentos que crecen en las heces, como los hongos; los frutos secos, que para poder comerlos necesitan que se quiebre un caparazón casi indestructible; las cosas que no existen en el mundo animal, como las salchichas de Frankfurt, el chóped o los ganchitos; o las bizarras creaciones artísticas de la naturaleza como el brócoli o las alcachofas. O eso, o lo que le diga su pediatra, que puede ser cualquier cosa, como que le triture tacos de madera. Si es así, adelante"