lunes, 22 de agosto de 2011

para no atragantarse



Una fuente de información muy importante para los pediatras y familias, de todos lados, son las publicaciones y comunicados de la Academia Americana de Pediatría (AAP) (la versión de EEUU de la Asociación Española de Pediatría -AEP-). Este año, entre sus muchas campañas tiene en marcha una dedicada a prevenir los atragantamientos (junto con la Asociación de los Otorrinolaringólogos de EEUU). En enlace, en inglés, aquí. El mismo tema en castellano de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) aquí.


En resumen:

- El mayor riesgo de atragantamiento se da sobre todo hasta los 5 años pues el triturado de alimentos no se domina bien hasta esta edad. Un alimento mal masticado los niños tienden a tragarlo antes que escupirlo.

- No deje sin recoger juguetes pequeños ni otros objetos de pequeño tamaño que su hijo pueda llevarse a la boca y atragantarse, por ejemplo monedas. Vigile que los juguetes al alcance de sus hijos pequeños no tengan piezas rotas y estén constituidos por piezas grandes. A la hora de comprar juguetes fíjese en la edad adecuada para su uso y en el resto de las recomendaciones del fabricante.

- No dar para jugar globos, sobre todo desinflados o rotos.

- Cuidado con la comida, (la causa más frecuente de atragantamiento con diferencia, un 60% de los casos) no permita que se llene excesivamente la boca (los americanos lo llaman hacer como las ardillas, "squirreling") ni que coma acostado, explíquele que no debe hablar, ni correr, ni reírse con la boca llena pues puede atragantarse (acostumbrar al niño a comer sentado y tranquilo, ¡como se ha hecho siempre!). Alimentos que es mejor evitar: uvas enteras, zanahorias crudas, salchichas sin partir en trocitos, chicles y en general alimentos redondos que pueden enclavarse en la vía respiratoria de un niño, más o menos los peligrosos son los que tienen trozos mayores de 1cm.

- Absolutamente prohibido darle a niños menores de 5 ó 6 años frutos secos, pues si se atraganta con ellos puede o bien asfixiarse, o bien producírsele una lesión pulmonar por el aceite que destilan estos productos. Si tiene frutos secos en su casa, vigile que no estén al alcance de su hijo.

- Tenga mucho cuidado con las pilas de "botón", porque se pueden asfixiar con ellas o tragárselas, y en este caso podrían producir quemaduras o intoxicaciones.


En caso de atragantamiento aplicar la maniobra de Heimlich, como en la viñeta de Alberto Montt de arriba pero bien hecha (por cierto, os recomiendo, para reiros un rato, el blog de este dibujante, ¡no tiene desperdicio!).



2 comentarios:

Jesús Ma Pascual Pérez dijo...

Claro y conciso, enhorabuena Guillermo. Lo difícil no es disertar sino sintetizar.

Guillermo el pediatra dijo...

Muchas gracias Jesús. Es una entrada muy antigua, la tenía casi olvidada.

Un abrazo