
Ya tenemos al virus de la bronquiolitis haciendo de las suyas por Navidad en nuestra ciudad y es que es como el turrón, "vuelve a casa siempre por estas fechas".
Su nombre, es virus respiratorio sincitial (más conocido como VRS).
Este virus produce una inflamación de los bronquios y bronquiolos pequeños por donde entra el aire al pulmón por lo que se le reconoce porque provoca dificultad respiratoria, fatiga (a veces se nota la piel retraída de las costillas al respirar), pitos (sibilancias al pasar el aire por los bronquios pequeños inflamados y estrechados), respiración rápida, pérdida de apetito,...
La duración de la dificultad para respirar y la pérdida de las ganas de comer es de una media de 6 hasta 12 días aunque en un 20% de los niños la tos puede persistir hasta 28 días.
Infecta al 70% de los niños en el primer año de vida pero sólo un 22% presentarán síntomas y la mayoría de los casos son leves.
Cosas que le gustan al VRS (para evitarlas, si se puede):
- El invierno (el VRS está "de visita" de noviembre hasta marzo). (Esto no se puede evitar en Cuenca).
- Los niños menores de 2 años y especialmente los menores de 6 meses. (Tener esta edad en invierno tampoco se puede evitar).
- Los lugares concurridos, calentitos y donde haya otros niños. El VRS pasa de un niño a otro por contacto con juguetes, chupetes, superficies con saliva y mocos infectados, por las gotitas que se expulsan al toser y estornudar... Esto lo tiene en abundancia en dos sitios: las guarderías y la sala de espera de las consultas de los pediatras y de urgencias donde seguro que hay, por estas fechas, algún niño con el virus en sus toses. Una cosa que le encanta al virus es que la gente no pida cita para venir. Así se acumulan juntos en poco tiempo, muchos niños (por ejemplo a la hora de salida de los colegios o guarderías, y no digo nada de las urgencias).
- Al VRS le gusta mucho que los padres fumen. El tabaco permite su mejor reproducción.
- Los jarabes para la tos, los mucolíticos, los descongestionantes nasales, los antibióticos... No sirven para nada e incluso pueden agravar el cuadro.
Cosas que NO le gustan el VRS:
- Los lugares al aire libre. Aquí pasan con más dificultad de niño a niño.
- La lactancia materna. Está demostrado que protege frente a la bronquiolitis de modo muy claro y de otras infecciones respiratorias de vías bajas.
¿Cuándo hay que preocuparse?:
- Cuando el niño tenga dificultad respiratoria y respire rápido
- Cuando se encuentre muy dormido o agitado en exceso
- Quejido al respirar
- Piel que se hunde entre las costillas (indica esfuerzo al respirar)
- Color azul de labios (esto quiere decir que respira mal).
- Que haga pausas en la respiración
- Cuando el niño ha sido prematuro, tiene una enfermedad cardíaca, tiene síndrome de Down, tiene menos de 2-3 meses,... Porque son niños especialmente predispuestos a que la bronquiolitis sea más severa.
Más información sobre bronquiolitis:
de la AEPap: http://www.aepap.org/familia/bronquiolitis.htm
de "En Familia" de la AEP: http://enfamilia.aeped.es/temas-salud/bronquiolitis
guía de práctica clínica de GUÍASALUD: http://www.guiasalud.es/GPC/GPC_475_Bronquiolitis_AIAQS_herram.pdf
En resumen, si vuestro niño no está muy mal no son buenas fechas para venir a la consulta y ¡menos a urgencias!
Puede venir con un catarrillo sin importancia y salir con una bronquiolitis (o una varicela, o un eritema infeccioso, etc...)